miércoles, 15 de julio de 2026

EL DIOS DE PAJARES

 


Este árbol singular, de extraordinaria apariencia, es un quejigo, variedad del roble (Quercus faginea) que se encuentra al margen de la carretera, unos pocos metros antes de llegar a Pajares. Esbelto en altura, con un amplio ramaje distribuido alrededor del tronco hueco, alcanza una circunferencia de 6 metros y 15 metros en la copa desplegada a una altura de 18 metros. Alzado en limpio aislamiento, su imagen solitaria impresiona desde la distancia y más en la cercanía. Aunque se desconoce su edad exacta, sí parece claro que es un árbol centenario.

El tronco es muy grueso y presenta una gran oquedad interior, probable resultado de alguna enfermedad que, sin embargo, no afecta a la hermosa apariencia del conjunto.

Nadie parece recordar el origen de esta denominación que ha tomado carta de naturaleza en Pajares y en sus alrededores. Situado en una finca de labor, el roble centenario es propiedad del pueblo por uno de esos ajustes hechos en tiempos remotos, cuando era posible alcanzar acuerdos verbales sin necesidad de caer en manos de la burocracia, decisión que finalmente confirmó la concentración parcelaria, delimitando un espacio público en torno al árbol.

Desde tiempo inmemorial, las gentes del lugar acudían a este paraje a descansar bajo su sombra, mientras las yerbas inmediatas servían de sestero para las ovejas. Cuentan que durante la guerra civil se cortaron sus ramas para hacer leña con que calentar a todo el pueblo, pero por muy grande que pudiera ser el daño, lo cierto es que el árbol pudo recuperar su frondosidad natural. También hay algún relato, entre cierto y fantasioso, que refiere algunos problemas si alguien se refugiaba bajo las ramas en tiempo de tormenta y caía un rayo sobre el tronco.

 

sábado, 11 de julio de 2026

UN AÑO MÁS SIGUE CERRADO

 

Me parece verdaderamente llamativo que un año más, un verano más, siga cerrado el restaurante Los Arcos, situado en la Plaza Mayor de Cuenca, en el arranque de la calle Pilares y al lado mismo, como su nombre indica de una manera muy expresiva, de los arcos del Ayuntamiento. Y digo que me parece llamativo porque si en Cuenca hay un negocio próspero y que funcione a todo tren es el de la hostelería; más aún, es muy triste ver la cantidad de personas que cuando llega la hora de comer empiezan a pulular por el recinto buscando un hueco en alguno de los escasos establecimientos que ofrecen este servicio. A mí me parece que esto es el mundo al revés. En cualquier lugar que presuma de ser turístico, en el interior o en la costa, es casi imposible encontrar un local cerrado porque en cuanto uno lo hace aparece de inmediato un comprador que lo sustituye. Pero como en Cuenca todo es posible, ocurre que este local, emblemático en el conjunto del casco antiguo, cerró sus puertas en 2024, puso un letreo de alquiler, incluso llegó a anunciar una próxima reapertura (que nunca se produjo) y ahí está, un verano más, cerrado a cal y canto. El local abrió sus puertas en el año 1966 pero alcanzó su mejor momento cuando se hizo cargo Mariano de Marco y su mujer, que le dieron forma y valor de restaurante, el primero de esa categoría que existió en la Plaza Mayor, donde durante mucho tiempo fue el único en que se podía comer con un toque de calidad. Todo eso es pasado, historia, recuerdos. El presente es esa puerta cerrada donde se podría dar de comer a varias docenas de personas cada día. Lo que pasa en Cuenca es verdaderamente curioso. Ciertamente, somos únicos.

miércoles, 8 de julio de 2026

EL DIFÍCIL CONTROL DE LOS AUTOBUSES

 


Dicen, los optimistas, que cuando estén en funcionamiento los remontes que, aparte destruir el paisaje del barrio de San Martín, servirán para facilitar la subida desde el Auditorio al casco antiguo de Cuenca, entonces ya no hará falta que los autocares suban hasta la Plaza Mayor o el castillo, atascando el tráfico todo lo que pueden. Eso dicen. Por ahora, incumpliendo la normativa vigente que establece un control de acceso para estos grandes vehículos (y que como es obvio nadie se ocupa de hacer cumplir) los señores autobuses suban y bajan según les conviene, organizando los barullos consiguientes. Está por ver si esa situación va a desaparecer cuando los famosos remontes estén en funcionamiento. Por lo pronto, ya sabemos, porque lo han dicho, que los hosteleros no están nada de acuerdo. Prefieren que los vehículos sigan subiendo al casco antiguo trayéndoles clientes y dejándolos en las mismas puertas. Veremos qué pasa cuando llegue la hora de la verdad.

sábado, 27 de junio de 2026

OTROS QUE SE VAN

 


La verdad es que, bien pensado, no se entiende por qué un comercio sólidamente asentado en su lugar de origen, Salamanca, con algunas ramificaciones en provincias inmediatas, se lanzó a la aventura expansiva de abrir sucursales en otros lugares muy alejados de su feudo, como Cuenca, sin valorar debidamente el hecho de que aquí había ya otras firmas de la misma especialidad, y con una clientela fija, porque en esto de la perfumería, cada cual tiene sus preferencias y suele mantenerse fiel a ellas. De manera que en aplicación del ambicioso objetivo de expandir el negocio, Perfumerías Avenida llegó a Cuenca para sustituir a otra firma similar que había cerrado sus puertas, en un extremo de Carretería, junto a la Plaza de la Constitución y ahí ha estado unos pocos años hasta ahora, en que anuncia su cierre y el despido de la pequeña plantilla (cuatro trabajadoras) que atendían la actividad comercial y que, como suele ocurrir en estos casos, pone el grito en el cielo reclamando protección para sus derechos, que son los mismos que antes (y también después) han tenido y tendrán todos los trabajadores afectados por el duro funcionamiento del mercado, que es el que condena a Perfumerías Avenida al cierre, en Cuenca y en otras partes, dejando, en nuestro caso, vacío un local de importantes dimensiones, a la espera de ver si alguien decide ocuparlo. Todos los cierres comerciales son lamentables y este también, pero así son las cosas del mercado y por más que uno grite o se lamente no se va solucionar.

En su página web, la empresa presume de ser una cadena con más de 200 tiendas, repartidas en 90 localidades españolas. La firma pertenece al Grupo Recio, una empresa familia con sede central en Salamanca, fundada a comienzos del siglo XX y dedicada al sector de la belleza y el cuidado personal en España. Como detalle curioso, la firma patrocina un equipo de baloncesto, que combina el más alto nivel profesional con una cantera participativa de más de 300 niñas que se educan en los valores del deporte.

miércoles, 24 de junio de 2026

DOS IMÁGENES SUPERPUESTAS

 


Suele ocurrir con relativa frecuencia, especialmente en Cuenca, pero también en otros lugares, porque en este tipo de cosas no tiene nadie la exclusiva. Lo podemos observar en establecimientos que cambian de dueño o de funcionalidad, con el aporte de una nueva identificación, sin haber tenido tiempo de eliminar la anterior, de manera que uno no sabe muy bien si va a tomar café en un bar o a entrar en una lavandería. Es algo parecido a lo que ocurre con esta imagen, perfectamente visible en una calle del centro de Cuenca, en una esquina del parque de San Julián, que un buen día fue señalizada para aparcamiento de motos y a esa finalidad estuvo dedicada algún tiempo, hasta que el desordenado desarrollo del lamentable sistema de autobuses urbanos con que nos ha castigado el destino trajo a la ciudad unos vehículos de mamotrético tamaño que a duras penas pueden caminar con desahogo por buena parte del callejero, encontrando dificultades insalvables como la de esa esquina en la que los vehículos no podían girar. De manera que la solución fue la que vemos: eliminar el aparcamiento de motos, mediante la implantación de bolardos, pero sin suprimir las rayas, de manera que ahí lo tenemos, conviviendo las dos señales contradictorias. Cierto que no hay confusión posible, pero no deja de ser una imagen algo chocante. Muy propia de Cuenca.

 

viernes, 19 de junio de 2026

¿SE PUEDE O NO SE PUEDE?

 


Esta imagen corresponde a la calle Corralejo, una pequeña vía urbana que comunica la Plaza de los Carros con la calle de los Tintes. Teóricamente por ella se puede circular y así lo autorizan tanto las señales que hay pintadas en el suelo como el disco situado al final y que ordena de manera tajante la necesidad de girar a la derecha. Atendiendo a una explicación tan somera y sencilla, se puede circular por ese reducido asfalto. Pero a la entrada hay otra señal bien visible y de contenido absolutamente riguroso, esa señal en forma de círculo rojo que ordena otra cosa totalmente contraria a la anterior: prohibido circular. Y uno, de entendederas simples se pregunta qué se puede hacer en este caso: ¿entrar o entrar? ¿meter el coche por ahí o no hacerlo? Si hubiera cerca un guardia municipal se le podría plantear la pregunta, a ver cuál podría ser la respuesta. Pero como no lo hay ni se le espera, nos quedamos con la duda metafísica.

martes, 2 de junio de 2026

FIN A UNOS ARTILUGIOS PERFECTAMENTE INÚTILES

 


No parece que nadie haya lamentado (a lo mejor, ni siquiera se han dado cuenta) la desaparición en las calles de la ciudad de Cuenca de unos inútiles postes teóricamente encargados de regular el aparcamiento de los vehículos de carga y descarga y es que el Ayuntamiento de Cuenca ha tomado la decisión de eliminar estos curiosos e inútiles armatostes, instalados hace catorce años y que nunca llegaron a entrar en servicio, aunque ni siquiera en el propio consistorio tienen la seguridad de si realmente llegaron a funcionar en algún momento. Se trata de 35 postes de color gris que deberían haber sido usados por los vehículos de carga y descarga, abonando la tasa correspondiente y quedando obligados a ocupar el espacio durante un tiempo determinado, como ocurre en el sistema regulado de la ORA, pero en realidad los presuntos usuarios se negaron desde el primer momento a utilizar tal sistema y el Ayuntamiento, lejos de obligar a hacerlo, renunció a esa competencia y asumió que tales parquímetros no servían para nada. Mientras, como vemos que ocurre constantemente en todos los rincones de la ciudad, los vehículos de carga y descarga ocupan los espacios reservados para ellos y también los demás, sin control y sin tiempo, como si fueran los dueños de las calles. Y a lo mejor lo son.

lunes, 1 de junio de 2026

EL DILEMA DE LOS PISOS TURÍSTICOS

 


Según datos oficiales, disminuye el número de pisos turísticos en la ciudad de Cuenca. Desde los 715 que estaban localizados en el año 2024, se ha descendido a los 583 contabilizados a primeros de este año, tras seguir en los anteriores una progresiva línea descendente, según las cuentas que hace el Instituto Nacional de Estadística, que sin duda tiene medios adecuados para realizar este tipo de mediciones y ello a pesar de la percepción general, a pie de calle, de que tal cosa no está sucediendo. Basta con ver la cantidad de aparatillos abre-puertas que hay en gran número de viviendas del casco antiguo así como el desfile incesante de turistas con sus maletitas a cuestas, imágenes cotidianas que hace pensar en que el fenómeno sigue existiendo con fuerza. El problema de los pisos turísticos se conoce de sobra: es un mecanismo económico con el que los propietarios de estos locales obtienen sustanciosas y cómodas ganancias produciendo el efecto secundario de sacar del mercado pisos que podrían ser alquilados en forma normal a ciudadanos residentes, cuyo número va disminuyendo en la parte antigua de Cuenca que en muchas horas del día ofrece una deprimente imagen de despoblación casi total. En fin, datos y cifras aparte, los pisos turísticos siguen existiendo y no todos ellos están registrados legalmente, como también es fácil observar por la cantidad de portales que no presentan ninguna indicación que permita identificarlos. Veremos en qué queda todo este asunto.

lunes, 11 de mayo de 2026

UN ESPECTÁCULO REPULSIVO

 


Verdaderamente, es un espectáculo muy deprimente encontrar cada dos por tres el sucio espectáculo que ofrecen a la contemplación cotidiana los contenedores de basura tan abundantemente repartidos por las calles de la ciudad de Cuenca. Dichosos tiempos aquellos en que tal costumbre, presuntamente higiénica y civilizada, aún no se había implantado. Las calles estaban todo el día impolutas, libres de estas miserias olorosas y visuales y sólo al llegar la noche los vecinos podían sacar a las calles las bolsas que un rato después recogían los camiones preparados para tales funciones. La modernidad nos ha traído este maquiavélico espectáculo ya de por sí bastante desagradable pero peor aún si esos contenedores están sucios, rotos, deteriorados o maltratados, sin que al parecer a nadie se le ha ocurrido encargar o exigir a la empresa adjudicataria que los mantenga en correctas condiciones durante todos los días. Una pena. Y encima tenemos que aguantar que eso es lo moderno.

viernes, 8 de mayo de 2026

EL CONVENTO DE LAS SIERVAS SIGUE CERRADO

 


Hace poco menos de un par de años se dio a conocer la noticia de que el convento de las Siervas de Jesús de la Caridad, ubicado junto a la iglesia de El Salvador, en la calle Melchor Cano, había sido adquirido por un grupo empresarial tras estar varios años a la venta, en una cantidad próxima a 1.800.000 pesetas, aunque se ignoraba la cantidad exacta en que fue adquirido.

Las Siervas de Jesús de la Caridad llegaron a Cuenca el 26 de noviembre del año 1895, e iniciaron su actividad con seis hermanas, dedicándose especialmente al cuidado de enfermos en domicilios particulares. Compraron el primitivo convento en 1907 en la cantidad de 1.500 pesetas y en 1914 utilizaron el solar para construir el nuevo, según proyecto del arquitecto Luis López de Arce. Tiene una superficie construida de 1.500 metros cuadrados. Consta de cuatro plantas y un patio de aproximadamente 350 metros cuadrados. El gerente de la empresa inmobiliaria que había gestionado la operación no quiso precisar el importe ni la identidad de los compradores, aunque insinuó que la finalidad parecía ser la de una instalación turística.

Dos años después, el convento sigue cerrado a cal y canto. No hay ningún letreo que identifique al nuevo propietario y, lo que es más desalentador, no se muestra ninguna señal de que vayan a realizarse obras en un tiempo prudente.

jueves, 7 de mayo de 2026

QUIEREN ELIMINAR LOS AUTOBUSES EN EL CASCO ANTIGUO

 

El alcalde de Cuenca, que es persona voluntariosa y sin duda optimista, está seguro de que podrá terminar con el flujo constante de autobuses a la Plaza Mayor, lo que supone un claro entorpecimiento del tráfico, sobre todo cuando tales vehículos se internan por las intrincadas calles que forman el recorrido por el que pasan, con el consiguiente peligro para los inocentes peatones que se ven obligados a pegarse a las aceras para evitar ser arrollados. Según el alcalde, tal cosa milagrosa se conseguirá cuando entren en servicio los remontes que ahora se están construyendo para acceder de manera peatonal al casco. El plan previsto afectará tanto a los autobuses turísticos como a los procedentes de colegios e institutos. Sin exagerar, en el ambiente del casco antiguo de Cuenca se detecta un claro escepticismo en relación con ese comentario. Nadie, o casi nadie, se cree que nuestro querido ayuntamiento pueda ser capaz de impedir o restringir el tráfico de autobuses por el casco antiguo. La respuesta la dará el tempo, que ya se acerca presuroso.

lunes, 4 de mayo de 2026

ADIÓS, FERIA, ADIÓS

 


Terminó la Feria del Libro y llega la hora de desmontar todo el tinglado que durante seis días ha ocupado la Plaza de España y la calle inmediata en que se montó el escenario para actuaciones. Parece haber una coincidencia generalizada en que las cosas han ido muy bien, salvo los dos periodos de lluvia que llegaron a tiempo de estorbar la fiesta, aunque los optimistas pueden recordar que ha habido años peores. En este, los libreros han quedado muy satisfechos, porque la mayoría ha hecho caja sustanciosa, que al final es de lo que se trata, porque todo eso de la cultura, la lectura y demás está muy bien, pero si llegan con la compañía de unos cuantos y sabrosos euros, mejor que mejor. La gente, el público, ha respondido también satisfactoriamente y el recinto ferial ha estado a rebosar, con pequeños y mayores pululando entre las casetas y haciendo cola para la firma de ejemplares. En la parte negativa hay que anotar el triste espectáculo del ruinoso edificio del mercado, sirviendo de telón de fondo al espacio ferial y también el problema, que ya se apunta, de que ese mismo espacio se ha quedado pequeño, porque no permite que se pueda incrementar el número de expositores que quieren participar. Quienes pueden deberían empezar a pensar en estas cosas para que la Feria no decaiga y, mucho menos, se escape de las manos.

viernes, 1 de mayo de 2026

OBRAS EN LA ESPADAÑA DE LA IGLESIA DE ARCAS

 


Sobre la iglesia románica (en realidad, gótica) de Arcas se han escrito tantas palabras y tan elogiosas, que es innecesario insistir aquí en argumentos de sobra conocidos. Cuando no se puede decir algo nuevo y original, más vale callar, de manera que no hace falta seguir diciendo lo que ya se conoce. Por eso me voy a limitar a poner el acento en un punto determinado de ese precioso edificio, su torre de campanas que viene a ser la más original espadaña de cuantas hay repartidas por la provincia y que ahora no se puede ver porque está envuelta entre la envoltura de los andamios que se han levantado para llevar a cabo obras de necesaria reparación que ayuden a mantenerla en perfectas condiciones.

Digamos, pues, algo de la espadaña. situada en el exterior del edificio, en posición perpendicular al cuerpo de la iglesia, en lo que parece ser una ordenación espacial que no tiene ningún otro ejemplo en la arquitectura española. Una abertura permite el paso bajo ella a través de un arco apuntado que, a la vez, hace el papel de entrada al recinto eclesial. Sobre él se levanta el cuerpo de campanas, que concluye en un frontón apuntado con tres huecos, uno superior de medio punto y dos bajo éste, ojivales. Por una escalera exterior puede llegarse hasta el campanario. Esta sorprendente pieza de arquitectura quedó al descubierto con las obras de reconstrucción, ya que hasta entonces la ocultaba el cuerpo de la sacristía, adosado al templo justo en esta zona.

Esa maravilla es la que ahora está en reparación con la esperanza de que pronto vuelva a brillar con toda su belleza.

 

jueves, 16 de abril de 2026

TODAVÍA QUEDAN AFICIONADOS A LA PRENSA

 

Hace unas semanas cerró sus puertas el veteranos quiosco de la calle Sánchez Vera, que durante años alimentó las necesidades de cientos de ciudadanos (seguramente cada vez menos) empeñados en leer en papel los temas que le interesan, bien a diario o en las revistas especializadas de los más diversos géneros porque, como se puede comprobar en cualquiera de esos recintos, son incontables los títulos que se están editando y correspondientes a las más variadas aficiones que es posible imaginar. Esa realidad, visible y tangible, no ha sido suficiente para conseguir que el quiosco de Sánchez Vera pueda sobrevivir. La defunción se une a la anterior del que estaba en la esquinas de San Francisco con Aguirre y a otras más anteriores, que sería difícil enumerar para no olvidar alguna. Sobrevive, y ojalá sea por mucho tiempo, el que seguimos llamando del Xúcar, aunque ya no hay cine de referencia, pero en el centro urbano, lo que es Carretería y aledaños, ya solo queda uno, el que fue históricamente de Bonilla, un espacio pequeñísimo, en el que se acumula el material impreso y en el que prácticamente no cabe nadie, teniendo en cuenta que además es un punto de venta de quinielas y loterías. De manera que la situación ha dado lugar a un nuevo y curioso espectáculo, la cola de personas que se colocan de manera ordenada en la acera y la calle, esperando turno para poder llegar hasta el mostrador de venta. Cola para comprar la prensa. No está mal, aunque sea un espectáculo ciertamente llamativo. Por lo menos, aún puede sobrevivir algo la maltratada prensa en papel.

sábado, 11 de abril de 2026

MAÑANA DE BODA EN LA CATEDRAL

 


La verdad es que se trata de un bonito espectáculo, quizá más atractivo por infrecuente, porque como cuentan incansables todos los que se dedican a estas cuestiones, el número de bodas va en constante descenso, sustituidas por otras soluciones de conveniencia sin pasar por los juzgados y menos aún por los altares. Por eso es tan llamativa una boda en la catedral de Cuenca, asunto que aporta a este sábado abrileño y casi primaveral un aliciente más a la habitual actividad del centro humano de referencia en esta ciudad. Las gentes se van situando en las inmediaciones del templo, luciendo ellas sus galas coloristas y hasta cierto punto atrevidas, mientras ellos, poco acostumbrados al traje y la corbata, pugnan como pueden con estos elementos de gala ya tan escasamente usuales en la vida ordinaria. El novio andará por ahí, perdido quien sabe en qué grupo, mientras espera la llegada de la novia; los invitados se han repartido mayoritariamente por los bares de la Plaza, encantados siempre de tener actividad y bebedores. Desde su noble atalaya, la catedral contempla el espectáculo con la parsimonia de quien lleva siglos amparando estas cuestiones que, estoy seguro, le gustaría fueran más frecuentes. Los demás, curiosos y cotillas como somos, asistimos con parsimonia al desarrollo de la función pública. Es una agradable mañana y así nos entretenemos.

jueves, 9 de abril de 2026

ABANDONO DE MATERIAL EN PLENA PLAZA MAYOR

 


Probablemente este uno de los espectáculos más curiosos que se pueden contemplar en una ciudad cualquiera, pero aquí, en esta Cuenca de las maravillas, ha sucedido, está sucediendo. Hace ya varios meses, más o menos al final del verano pasado, echó el cierre uno de los locales más emblemáticos y atractivos de la Plaza Mayor, Las Tortugas, que empezó siendo un bar de copas en tiempos muy antiguos, cuando lo gestionaba Sinesio Barquí, y luego se fue reconduciendo hacia un espacio más gastronómico, con tapas excelentes e incluso buenos platos de comida, hasta que quien lo gestionaba entonces, Pedro, decidió buscar otro horizonte y abrió la Bodeguita Capuz, en la calle Alonso de Ojeda. Desde entonces, lo sucesivos responsables de Las Tortugas han ido de acá para allá, como veleta al viento, sin encontrar una clara definición y, lo que es peor, hoy abro, mañana y pasado cierro, esta hora me viene bien, esta otra no me gusta, con lo que no han podido conseguir una fidelización de los usuarios y, en consecuencia, tampoco han podido dar seguridad al funcionamiento del local, hasta que se ha producido lo inevitable, el cierre del establecimiento, que hace semanas dejó de funcionar. Pero ello se ha producido con una consecuencia muy curiosa, la que aquí se comenta como algo insólito: en la Plaza Mayor quedaron abandonadas las sillas y las sombrillas de la terraza y ahí están, tranquilamente expuestas a que cualquier se las pueda llevar si le viene bien. Cosa que hasta ahora no ha ocurrido y eso también es sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de amigos de lo ajeno que circula por ahí.

viernes, 6 de febrero de 2026

EL TREN Y EL FUTURO

 


Hay algo bien sabido por todos los que habitamos en este país, nación, estado o lo que sea, llamado España: las cosas se ven siempre de forma distinta en Cataluña y El País Vasco, que en el resto del territorio. Aunque aparentemente somos todos iguales y sufrimos los mismos avatares, las reacciones, las tomas de conciencia, no son las mismas. No sigo con el alegato, para ir derecho al grano. Hoy ha habido una gran manifestación en Barcelona en protesta por lo que allí viene sucediendo con el tren de cercanías, el famoso Rosalies que ya conocemos todos bien. Al frente de la manifestación, una gran pancarta dice algo claro y sencillo: “Sin trenes no hay futuro”. Eso, que en Cataluña lo tienen bien asumido, y por eso lo dicen y lo proclaman, no es una verdad tan evidente. Hay otro sitio, llamado Cuenca, en el que de una manera alevosa nos quitaron el tren que unía pueblos perdidos en la Alcarria y en la Sierra, a los que desconectaron de comunicarse con su capital. Si aplicamos a este caso lo que dice la pancarta Barcelona, estas comarcas, sin tren, no tienen futuro. Pero he empezado diciendo que esos lugares las cosas se ven de manera distinta a como las asumimos en el resto.

Por cierto, aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid, grupos independistas sacaron otras proclamas, reivindicando la independencia de Cataluña y dando por hecho que ese acto, si llegara a producirse alguna vez, solucionaría el problema del tren en el acto, sin mayores dilaciones. Como si fuera suficiente que en vez de un Puente hubiera un Pont y ya lo tenemos todo resuelto. Peste de demagogos. Y encima puede haber alguien que se lo crea.

miércoles, 14 de enero de 2026

REFORMA EN LA CALLE SAN VICENTE

 


Lo de Cuenca es un no parar de construir, levantar, modificar, restaurar. En la parte nueva, ya se sabe, suelen ser construcciones de nueva planta, de las que empiezan por los cimientos en el solar y luego van subiendo pisos, hasta donde se puede o deja la legislación urbanística, pero en la parte antigua, donde ya parece que no queda ningún espacio disponible para poder construir un nuevo edificio, lo que se viene haciendo, desde hace muchos años, es actuar sobre lo que ya hay, generalmente con la sana intención de modificar estructuras que han quedado totalmente obsoletas (cocinas y baños en primer lugar) y si es posible sacar un espacio más que se pueda vender o alquilar.

Esa esta la situación y así viene ocurriendo. Como ahora mismo, en el esquinazo de las calles Alonso de Ojeda y San Vicente, un caserón de grandes dimensiones y sin especiales valores arquitectónicos, uno ejemplo clásico y bien visible de lo que fue la técnica constructiva en esta ciudad pero que ahora está siendo totalmente remodelado, con las consiguiente molestias, como es natural, porque la ubicación del inmueble no deja de ser un obstáculo para el tráfico, pero como en Cuenca a eso estamos bien acostumbrados, nadie se enfada ni se molesta. Sólo hay que esperar que las obras terminen para ver el resultado, que sin duda merecerá la pena.

lunes, 12 de enero de 2026

SE ACABÓ LA FIESTA

 


Pasaron los días de Navidad con su secuela de Año Nuevo y Reyes y con ello se acabó la fiesta, incluyendo el complemento de la ambientación especial, que en el caso de Cuenca es poca y la igualmente especial iluminación que durante esos días ha puesto un poco de luz en las habitualmente oscuras calles de la ciudad. Toca volver a la normalidad y eso incluye la eliminación de todo lo que se ha incorporado provisionalmente en estos días pasados. Y si como muestra sirve un botón, ahí tenemos a los diligentes obreros de Iluminaciones Ximénez, que un año sí y otro también, tanto en estas fechas como en las feriales de agosto se encargan de implantar el sistema lumínico. Pues, nada, hasta la próxima.

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

CUANDO HÉCTOR ALTERIO ESTUVO EN EL AUDITORIO DE CUENCA

 


Dice El País, en un titular destacado, que Héctor Alterio era un titán que nunca, hasta que ha muerto, se bajó de los escenarios. En la ya fecunda historia del Teatro-Auditorio de Cuenca, el nombre de Héctor Alterio ocupa un lugar de honor: la suya es la primera firma que aparece recogida en el libro donde figuran los testimonios destacados de quienes actuaron en ese escenario. Fue el 19 de mayo de 1994, apenas un mes después de la inauguración. Ese día pudimos ver una obra memorable, Escorial, de Michel de Ghelderode, en versión de Luis Olmos, con un Héctor Alterio inmenso, en el papel de un rey absolutamente desquiciado, pero con el que el actor disfrutó muchísimo porque le permitió aportar infinitas aristas y matices a la interpretación. Cuando terminó la obra acudí al camerino a saludarlo y darle las gracias por tan inmenso espectáculo y le ofrecí el libro de firmas, hasta ese momento ocupado sólo por la primera página, donde había escrito la reina Sofía el día de la inauguración. Alterio escribió: “Lo dicho, tenéis un estupendo Auditorio y es un placer trabajar aquí”.