jueves, 11 de enero de 2024

NO HAY MANERA DE CONOCER LO QUE HAY EN MANGANA

 

Ya se sabe que las cosas de palacio van despacio y si el palacio está en Cuenca, más despacio todavía. Este sencillo y tonto adagio popular se podría aplicar a muchas cuestiones de las que nos asaltan cada día, pero por resumir o concretarla en una sola voy a referirme a la famosa musealización de la Plaza de Mangana que comenzó a ejecutarse hace diez años. Primero, como recordarán bien los pocos ciudadanos que tienen memoria (aquí todo se olvida a la vuelta de la esquina) se modificó por completo la estructura de la plaza, para darle el aspecto que ahora tiene, con unos elementos de moderno diseño que a pocos gusta pero ahí están, qué remedio y se implantaron una serie de aditamentos encaminados a favorecer la contemplación del subsuelo, donde se encuentran restos de pasado, desde la época musulmana hasta nuestros días y que podrían contemplarse bien desde la superficie de la propia plaza, a través de unos grandes cristales o bien introduciéndonos en su interior, una vez que se preparara la instalación museística. De la primera parte más vale no hablar, porque es prácticamente imposible ver nada a través de esos sucios cristales. Y de la segunda, que es a la que se dirige este comentario, seguimos esperando que quienes pueden y deben hacerlo lleven el proyecto adelante, si es que alguna vez tienen ganas de empezarlo. Porque debe ser asunto muy difícil, arduo y complejo elaborar un proyecto técnico, arqueológico y arquitectónico y conseguir que esas ruinas venerables se puedan contemplar en vivo y en directo. Eso, que se está haciendo en miles de ciudades de todo el mundo, en el caso de Cuenca se convierte en una empresa titánica, como se puede ver. Los años pasan, el lugar se deteriora y el famoso museo no hay manera de verlo.

sábado, 4 de noviembre de 2023

FUNDACIÓN DEL COLEGIO DE INFANTES DE CORO

 


Tal día como hoy, 5 de noviembre, pero del año 1645, el canónigo Diego Mazo de la Vega, arcipreste de la catedral de Cuenca, dicta testamento. Entre sus disposiciones figura una trascendental: “Es mi voluntad de fundar como fundo, un colegio o seminario donde se críen y asistan los dichos Infantes, con su maestro y rector y lo demás necesario y se les alimente y vista y enseñe la música y la gramática”. Acaba de nacer el Colegio de Infantes de Coro de San José, que quedará ubicado en un sobrio pero magnífico edificio en la actual Ronda de Julián Romero, la Posada de San José, donde se mantiene el nombre de aquella ejemplar institución.

EN RECUERDO DE ÁNGEL DEL CAMPO

 


Tal día como hoy, 4 de noviembre, del año 1944, muere en Madrid el científico e investigador Ángel del Campo Cerdán, dolorido y amargado tras la depuración sufrida como consecuencia de la guerra civil. Había nacido en Cuenca en 1881 y tras una meteórica carrera estudiantil logró el doctorado en Ciencias Químicas, ingresó como profesor en la Universidad y comenzó una destacadísima actividad investigadora. Montó un laboratorio de espectroscopia, pionero en España, temática sobre la que publica una amplia serie de artículos y en pocos años se convierte en uno de los químicos españoles más relevantes, mientras impulsa la presencia de científicos españoles en las sociedades internacionales, destacando en especial su participación en la Comisión Internacional de Nomenclatura Química. Miembro de la Real Academia de Ciencias desde 1927, su discurso de ingreso, pronunciado el 15 de junio, versó sobre “La evolución del sistema periódico de los elementos químicos”. Durante la fase final de su trabajo estuvo vinculado a la Sanidad Nacional en un momento clave para la difusión y análisis de nuevos medicamentos; a Ángel del Campo se debe la introducción en España de la vitamina B, que preparó por primera vez en su laboratorio, con una extraordinaria aplicación popular durante los difíciles años de la guerra civil y postguerra. Durante la guerra civil permaneció vinculado a la República, trabajando en el Instituto de Terapéutica Experimental y, desde 1938, en el Instituto nacional de Higiene de los Alimentos, lo que le convirtió en víctima inútil de los expedientes de depuración realizados por el régimen franquista y que le amargaron los últimos años de su vida, sin que jamás hubiera participado en ninguna actividad política. Como intelectual avanzado y preocupado por las novedades científicas, se sintió atraído por la fotografía, que aplicó no solo a la temática profesional sino a un espacio visual que le interesaba profundamente, el paisaje inmediato a la ciudad de Cuenca, que plasmó en cientos de placas con las que organizó una exposición en el Ateneo de Madrid, donde también promovió la Asociación de Amigos de Cuenca.

 

 

OBRAS DE NUNCA ACABAR… NI DE EMPEZAR

 


Filósofos, sociólogos y gente de parecidos profundos conocimientos han escrito ya de manera suficiente y han comentado qué facilidad tiene el ser humano para acostumbrarse a cosas que, de momento, le pueden parecer insólitas o extrañas, pero con el paso del tiempo se introducen en nuestras vidas y costumbres, hasta llegar a formar parte de la existencia cotidiana, de manera que llega un momento en que nadie se extraña, más aún, ni siquiera pregunta qué hace allí aquello que lleva meses o incluso años y que encima, de propina, es una molestia para los ciudadanos además de ofrecer un feo espectáculo.

Veamos un ejemplo muy concreto. En la Plaza de la Constitución, donde empieza Carretería, hay colocado un andamio que, se supone, protege el desarrollo de unas obras que se están haciendo en su interior. Ese andamio se colocó no hace menos de tres años y desde entonces es un estorbo para todos los peatones que cruzan por ahí y especialmente para los que quieren acceder a los comercios de esa zona. Pero resulta que nadie está haciendo obra alguna, no hay albañiles trabajando, los andamios son perfectamente inútiles, no protegen de nada ni a nadie. ¿A alguien se le ha ocurrido retirarlos? ¿Alguno de los cientos de ciudadanos que diariamente pasan por ahí se pregunta cuándo van a terminar las obras que ni siquiera han empezado? ¿Alguien opina que ese es un espectáculo antiestético en plena ciudad moderna?

 


Para refrescar la memoria, aquí añado ahora una foto de cómo era ese edificio antes de que lo ocultaran los inútiles andamios. ¿Volveremos a verlo alguna vez? O, lo que quizá es más interesante, además de curioso, ¿empezarán alguna vez las obras?

 

viernes, 20 de octubre de 2023

QUIEN NO LLORA NO MAMA NI TIENE FIBRA

 




Ya dice el refrán que el que no llora no mama. Lo que traducido al lenguaje de la vida cotidiana en cualquier pueblo o ciudad quiere decir que si no protestas y reclamas, los poderes públicos y las empresas tecnológicas no van a hacerte ni puñetero caso.

El casco antiguo de Cuenca viene siendo castigado con el abandono sistemático de quienes deberían implantar los inventos y los medios que la modernidad pone en juego y que llegan de inmediato a cualquier lugar. Pues la fibra telefónica, no. Desde hace diez años, vecinos y comerciantes vienen reclamando que se implante ese sistema que ayudará a todos a ser más eficaces y a tener una vida más cómoda en el uso de teléfonos, móviles, ordenadores, internet, correos electrónicos y todo lo que eso supone. Pues no. Aquí todo son problemas, excusas, pretextos. El caso antiguo es un ámbito singular y presenta muchos problemas para que cables y tuberías se puedan colocar adecuadamente. En las demás ciudades antiguas y que también son Patrimonio de la Humanidad, esos problemas se resuelven, que para esa están los técnicos y la técnica, para solventar dificultades. Pero en Cuenca eso se convierte en algo insalvable y por eso han pasado ya diez años esperando que alguien solucione el problema.

Hartos ya de tanto esperar y de tantas dilaciones, algunos vecinos más atrevidos que otros han colocado pancartas en sus balcones y ventanas reclamando la fibra, ya. Como estas acciones son bastante raras en un vecindario habitualmente pacífico y nada reivindicativo, el alcalde se ha apresurado a anunciar que este mismo mes de octubre quedará instalada la fibra en el casco antiguo. Ha sido como mano de santo. Inmediatamente han aparecido los operarios de Telefónica para ponerse con toda energía a tender cables por todas las fachadas, anuncio probable de que ahora sí, es posible que la fibra llegue a estas maltratadas viviendas. ¿Se cumplirá el plazo dado y ocurrirá tal cosa en octubre? Crucemos los dedos, a ver qué pasa.

lunes, 9 de octubre de 2023

ADOQUINES FUERA

 

Ahora le toca a la calle de los Tintes, con la particularidad de que aquí no es suficiente con abrir unas zanjas, como es cosa común en las calles que podemos llamar normales. Aquí lo que hay son adoquines, que ha sido preciso levantar uno a uno y apilar cuidadosamente, pero luego volver a reponerlos en su sitio y que la calle pueda recuperar su aspecto habitual. ¿Y todo eso por qué? Pues para llevar el gas a dos de los edificios que hay en la zona. Así son las servidumbre de la modernidad y los avances tecnológicos. Por lo pronto, tráfico cortado y pavimento levantado. Hasta que todo vuelva a la normalidad.

viernes, 8 de septiembre de 2023

OTRO SOLAR

 


Un hueco más. Era necesario, dicen los entendidos, porque el edificio estaba en ruinas, aunque tenía una apariencia simpática, agradable, con sabor a antiguo. Ya no existe, ha sido derribado. En su lugar, seguro, levantarán otro con estilo moderno (si que exista tal cosa), acode con los gustos de este tiempo nuestro. Mientras, lo que tenemos es un hueco en pleno centro de la ciudad, un espacio que nos permite ver las tripas, generalmente ocultas, que se esconden tras las fachadas. Ocurre en la calle Cervantes, al lado de la farmacia Castellanos.