jueves, 1 de octubre de 2026

TAL COMO UNA COLMENA

 


Parece que ya está terminado, o a punto, el edificio construido en el arranque de la calle Doctor Ferrán, donde empieza el Pozo de las Nieves o, para entendernos con más claridad, donde estuvo hace años el Sanatorio San Julián, una de las pocas clínicas privadas que ha habido en Cuenca y que fue bonitamente liquidada, o sea, arrasada, para dejar un solar en el que se ha construido este mamotreto sobre cuya fealdad ya se han escrito algunas cosas y más que habrá que decir en el futuro. En realidad, y aparte cuestiones de estética, resulta incomprensible que en un espacio tan abigarrado se haya permitido la edificación de semejante mamotreto cuyo volumen ayuda más todavía a apelotonar un conjunto que ya estaba suficientemente masificado. Pero si a ello unimos el destino de este edificio, residencia para la tercera edad, a la vista de sus características uno tiene que sentir espanto al imaginar a no se cuantas docenas de personas, de edad avanzada y muchos con problemas de movilidad, metidos en esa angustiosa colmena. En tiempos en que este tipo de construcciones se hacen en espacios abiertos, con mucho jardín alrededor, con pocas plantas en altura, en sitios despejados y poco agobiados por el tráfico, los listos que en Cuenca se encargan de estas cuestiones hacen exactamente lo contrario. Así va todo por aquí. Qué barbaridad.

jueves, 17 de septiembre de 2026

MARÍA DE RUMANÍA Y CUENCA

 


Una cosa son los deseos y otra muy diferente la realidad. En la Diputación Provincial se encuentra instalada una exposición dedicada a rememorar la figura de la reina María de Rumanía, que hace ahora un siglo, en 1929, recorrió diversos países, entre ellos España y dentro de nuestro país visitó diferentes ciudades. La exposición ha sido organizada por el Instituto Cultural Rumano en Madrid, y ha sido coordinada por María Florea. Según se pudo oír en la presentación del acto, en presencia del presidente de la Diputación y otras autoridades conquenses, la reina llegó hasta Cuenca, donde visitó la capital, Saelices y Uclés, acompañada por el rey Alfonso y la reina Victoria Eugenia, la princesa Ileana, la princesa Salm-Salm con su hija, el infante Alfonso y la infanta Beatriz de Orleans. Esa afirmación tan temeraria ha sido dócilmente recogida por los medios de información locales, sin ánimo para comprobar la verdad de tales afirmaciones. Pues resulta que no. El dato cierto y verdadero es que el 1 de abril de 1929 pasaron el día la finca Villa Paz de Saelices donde, además, fueron recibidos por el gobernador civil y luego visitaron el monasterio de Uclés. Esta última frase es la única verdad del discurso. Nunca estuvieron en Cuenca y nada pintó la capital provincial en ese viaje. Sin embargo, nadie se ha preocupado de desmentir o aclarar tan expresivo error informativo que, como suele suceder, ha sido recogido a pies juntillas por los medios informativos locales sin que ninguna haya tenido la precaución de buscar la verdad de las cosas.

 

domingo, 6 de septiembre de 2026

CONTENEDORES DELANTE DE LA POSADA DE SAN JOSÉ

 


En esta serie de comentarios he aludido más de una vez a la importancia de cuidar los detalles y, por el contrario, la penosa imagen que ofrecen los descuidos. Me refiero sobre todo a cuestiones que tienen que ver con el aspecto urbanístico de las calles de la ciudad de Cuenca, tan bonita y atractiva ella y tan deteriorada por la suciedad, los grafitis, los infames contenedores que lo invaden todo y tantas otras cosas que tienen que ver con el descuido. Observemos, por ejemplo, esta imagen: contenedores, más contenedores, cuya utilidad puede ser un argumento pero hay que ver dónde se colocan para que no estorben la estética general. Estos se encuentran en la pequeña calle que va a parar a la Posada de San José, cuya hermosa portada se encuentra al fondo, precisamente estorbada por los dichos contenedores. ¿No hay otro sitio donde ponerlos? ¿Tienen que estar precisamente ahí? Probablemente estas cosas no sucederían si el Ayuntamiento tuviera un departamento o al menos una persona responsable de una misión tan sencilla como esa, cuidar la estética, la belleza, el orden y, en fin, la limpieza de la ciudad. Seguramente no es tan difícil como puede parecerlo.

viernes, 4 de septiembre de 2026

ESCABAS CON V

 


Algunos ciudadanos tienen problemas para aplicar correctamente las normas ortográficas y eso sigue ocurriendo aunque, según dicen las estadísticas oficiales, ha aumentado notablemente el nivel educativo de la ciudadanía. Así y todo, se pueden encontrar, sobre todo en esos mecanismos comunicativos llamados redes sociales un buena cantidad de incorrecciones, por no decir auténticas burradas, que a muchos se les escapan convencidos de que eso es lo correcto. Pero los ciudadanos particulares pueden tener alguna disculpa por un despiste que otro. Peor es que esas cosas ocurran en los organismos de la administración, en especial si se trata de conceptos de uso público, que deberían estar asumidos con total normalidad. Por ejemplo, ese hermoso río que nace en El Hosquillo y embellece muchísimos parajes de la Serranía de Cuenca se llama Escabas, con b y eso es algo, me parece, que conoce todo el mundo. Todos no. El responsable (o responsables) de poner este cartelón (y a lo peor hay otros) ha escrito una potente V donde debería estar su letra prima hermana. Además, antes de colocarlo en este camino, donde es bien visible, alguien más lo habrá visto y debería haberlo corregido. Para que no quede duda del origen de esta incorrección, en el cartel se dice bien claro: Diputación de Cuenca. Estas cosas, en apariencia insignificantes, tienen su importancia y no deberían ocurrir. Me parece.

 

jueves, 3 de septiembre de 2026

AVISO: NO HAY CÁMARAS DE VIGILANCIA

 



Una de las características que mejor definen a la ciudad de Cuenca es su capacidad para adaptarse a todo lo que se coloca en las calles, donde pueden permanecer indefinidamente, aunque haya perdido su utilidad, pero como nadie se preocupa de retirar lo que ya no sirve, ahí se queda, por los siglos de los siglos. El caso más llamativo ya lo he comentado alguna vez, el de los relojes-termómetros que no miden nada ni sirven para nada pero ahí están, en las calles de la parte moderna de la población, estorbando inútilmente. Algo similar ocurre con este bonito cartel situado a la entrada del puente de la Trinidad, que advierte, nada menos, de la existencia y funcionamiento de cámaras que vigilan el acceso de vehículos no permitidos. Este invento, que funcionó cuatro días hace ni se sabe cuántos años, fue suprimido, por inútil e innecesario, puesto que no había nadie para recibir los avisos de posibles infractores. Desaparecieron las cámaras pero el cartelón ahí está. Como esta es una ciudad (sus habitantes) cargados de paciencia y acostumbrados a las cosas del benemérito Ayuntamiento que nos cuida, nadie hace el menor caso y tampoco los visitantes, acostumbrados ya a estas minucias conquenses. Podríamos hacer una apuesta: ¿hasta cuándo permanecerá ahí ese cartel antes de que alguien caiga en la cuenta de retirarlo? El año que viene por estas fechas volveré a recordar este comentario.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

LARGA LUCHA CONTRA LOS GRAFITIS

 


Desde hace algún tiempo en esta ciudad se ha declarado una guerra abierta contra los grafitis y es cosa lógica, porque algo que quizá empezó de una manera casual, como una travesura juvenil que merecería sólo un reproche paterno ha alcanzado unos niveles realmente escandalosos. Esto ya no es una broma. Tener la ciudad convertida en un asqueroso muestrario de suciedad de mal gusto es algo para considerar con toda seriedad y es positivo que la autoridad competente haya empezado a localizar a algunos de estos insensatos infractores de las buenas costumbres. Va a costar reducir el problema y más aún eliminarlo pero bien está lo que bien se hace y quizá con algo de constancia se pueda llegar a un nivel satisfactorio. Otra cosa es la limpieza de los desmanes existentes y que convierten gran parte de las paredes y tapias de Cuenca en un muestrario infecto que, cuando se produce en espacios privados, los propietarios deberían corregir sin necesidad de que llegue el Ayuntamiento. Si como muestra basta un botón, aquí ofrezco este, el acceso a un garaje de la calle Colón en el que, encima, como propina, se van acumulando otros detritos y basuras que están pidiendo la llegada de una escoba.

 

martes, 1 de septiembre de 2026

TAL COMO UNA COLMENA


Parece que ya está terminado, o a punto, el edificio construido en el arranque de la calle Doctor Ferrán, donde empieza el Pozo de las Nieves o, para entendernos con más claridad, donde estuvo hace años el Sanatorio San Julián, una de las pocas clínicas privadas que ha habido en Cuenca y que fue bonitamente liquidada, o sea, arrasada, para dejar un solar en el que se ha construido este mamotreto sobre cuya fealdad ya se han escrito algunas cosas y más que habrá que decir en el futuro. En realidad, y aparte cuestiones de estética, resulta incomprensible que en un espacio tan abigarrado se haya permitido la edificación de semejante mamotreto cuyo volumen ayuda más todavía a apelotonar un conjunto que ya estaba suficientemente masificado. Pero si a ello unimos el destino de este edificio, residencia para la tercera edad, a la vista de sus características uno tiene que sentir espanto al imaginar a no se cuantas docenas de personas, de edad avanzada y muchos con problemas de movilidad, metidos en esa angustiosa colmena. En tiempos en que este tipo de construcciones se hacen en espacios abiertos, con mucho jardín alrededor, con pocas plantas en altura, en sitios despejados y poco agobiados por el tráfico, los listos que en Cuenca se encargan de estas cuestiones hacen exactamente lo contrario. Así va todo por aquí. Qué barbaridad.