viernes, 8 de mayo de 2026

EL CONVENTO DE LAS SIEERVAS SIGUE CERRADO

 


Hace poco menos de un par de años se dio a conocer la noticia de que el convento de las Siervas de Jesús de la Caridad, ubicado junto a la iglesia de El Salvador, en la calle Melchor Cano, había sido adquirido por un grupo empresarial tras estar varios años a la venta, en una cantidad próxima a 1.800.000 pesetas, aunque se ignoraba la cantidad exacta en que fue adquirido.

Las Siervas de Jesús de la Caridad llegaron a Cuenca el 26 de noviembre del año 1895, e iniciaron su actividad con seis hermanas, dedicándose especialmente al cuidado de enfermos en domicilios particulares. Compraron el primitivo convento en 1907 en la cantidad de 1.500 pesetas y en 1914 utilizaron el solar para construir el nuevo, según proyecto del arquitecto Luis López de Arce. Tiene una superficie construida de 1.500 metros cuadrados. Consta de cuatro plantas y un patio de aproximadamente 350 metros cuadrados. El gerente de la empresa inmobiliaria que había gestionado la operación no quiso precisar el importe ni la identidad de los compradores, aunque insinuó que la finalidad parecía ser la de una instalación turística.

Dos años después, el convento sigue cerrado a cal y canto. No hay ningún letreo que identifique al nuevo propietario y, lo que es más desalentador, no se muestra ninguna señal de que vayan a realizarse obras en un tiempo prudente.

jueves, 7 de mayo de 2026

QUIEREN ELIMINAR LOS AUTOBUSES EN EL CASCO ANTIGUO

 

El alcalde de Cuenca, que es persona voluntariosa y sin duda optimista, está seguro de que podrá terminar con el flujo constante de autobuses a la Plaza Mayor, lo que supone un claro entorpecimiento del tráfico, sobre todo cuando tales vehículos se internan por las intrincadas calles que forman el recorrido por el que pasan, con el consiguiente peligro para los inocentes peatones que se ven obligados a pegarse a las aceras para evitar ser arrollados. Según el alcalde, tal cosa milagrosa se conseguirá cuando entren en servicio los remontes que ahora se están construyendo para acceder de manera peatonal al casco. El plan previsto afectará tanto a los autobuses turísticos como a los procedentes de colegios e institutos. Sin exagerar, en el ambiente del casco antiguo de Cuenca se detecta un claro escepticismo en relación con ese comentario. Nadie, o casi nadie, se cree que nuestro querido ayuntamiento pueda ser capaz de impedir o restringir el tráfico de autobuses por el casco antiguo. La respuesta la dará el tempo, que ya se acerca presuroso.

lunes, 4 de mayo de 2026

ADIÓS, FERIA, ADIÓS

 


Terminó la Feria del Libro y llega la hora de desmontar todo el tinglado que durante seis días ha ocupado la Plaza de España y la calle inmediata en que se montó el escenario para actuaciones. Parece haber una coincidencia generalizada en que las cosas han ido muy bien, salvo los dos periodos de lluvia que llegaron a tiempo de estorbar la fiesta, aunque los optimistas pueden recordar que ha habido años peores. En este, los libreros han quedado muy satisfechos, porque la mayoría ha hecho caja sustanciosa, que al final es de lo que se trata, porque todo eso de la cultura, la lectura y demás está muy bien, pero si llegan con la compañía de unos cuantos y sabrosos euros, mejor que mejor. La gente, el público, ha respondido también satisfactoriamente y el recinto ferial ha estado a rebosar, con pequeños y mayores pululando entre las casetas y haciendo cola para la firma de ejemplares. En la parte negativa hay que anotar el triste espectáculo del ruinoso edificio del mercado, sirviendo de telón de fondo al espacio ferial y también el problema, que ya se apunta, de que ese mismo espacio se ha quedado pequeño, porque no permite que se pueda incrementar el número de expositores que quieren participar. Quienes pueden deberían empezar a pensar en estas cosas para que la Feria no decaiga y, mucho menos, se escape de las manos.

jueves, 16 de abril de 2026

TODAVÍA QUEDAN AFICIONADOS A LA PRENSA

 

Hace unas semanas cerró sus puertas el veteranos quiosco de la calle Sánchez Vera, que durante años alimentó las necesidades de cientos de ciudadanos (seguramente cada vez menos) empeñados en leer en papel los temas que le interesan, bien a diario o en las revistas especializadas de los más diversos géneros porque, como se puede comprobar en cualquiera de esos recintos, son incontables los títulos que se están editando y correspondientes a las más variadas aficiones que es posible imaginar. Esa realidad, visible y tangible, no ha sido suficiente para conseguir que el quiosco de Sánchez Vera pueda sobrevivir. La defunción se une a la anterior del que estaba en la esquinas de San Francisco con Aguirre y a otras más anteriores, que sería difícil enumerar para no olvidar alguna. Sobrevive, y ojalá sea por mucho tiempo, el que seguimos llamando del Xúcar, aunque ya no hay cine de referencia, pero en el centro urbano, lo que es Carretería y aledaños, ya solo queda uno, el que fue históricamente de Bonilla, un espacio pequeñísimo, en el que se acumula el material impreso y en el que prácticamente no cabe nadie, teniendo en cuenta que además es un punto de venta de quinielas y loterías. De manera que la situación ha dado lugar a un nuevo y curioso espectáculo, la cola de personas que se colocan de manera ordenada en la acera y la calle, esperando turno para poder llegar hasta el mostrador de venta. Cola para comprar la prensa. No está mal, aunque sea un espectáculo ciertamente llamativo. Por lo menos, aún puede sobrevivir algo la maltratada prensa en papel.

sábado, 11 de abril de 2026

MAÑANA DE BODA EN LA CATEDRAL

 


La verdad es que se trata de un bonito espectáculo, quizá más atractivo por infrecuente, porque como cuentan incansables todos los que se dedican a estas cuestiones, el número de bodas va en constante descenso, sustituidas por otras soluciones de conveniencia sin pasar por los juzgados y menos aún por los altares. Por eso es tan llamativa una boda en la catedral de Cuenca, asunto que aporta a este sábado abrileño y casi primaveral un aliciente más a la habitual actividad del centro humano de referencia en esta ciudad. Las gentes se van situando en las inmediaciones del templo, luciendo ellas sus galas coloristas y hasta cierto punto atrevidas, mientras ellos, poco acostumbrados al traje y la corbata, pugnan como pueden con estos elementos de gala ya tan escasamente usuales en la vida ordinaria. El novio andará por ahí, perdido quien sabe en qué grupo, mientras espera la llegada de la novia; los invitados se han repartido mayoritariamente por los bares de la Plaza, encantados siempre de tener actividad y bebedores. Desde su noble atalaya, la catedral contempla el espectáculo con la parsimonia de quien lleva siglos amparando estas cuestiones que, estoy seguro, le gustaría fueran más frecuentes. Los demás, curiosos y cotillas como somos, asistimos con parsimonia al desarrollo de la función pública. Es una agradable mañana y así nos entretenemos.

jueves, 9 de abril de 2026

ABANDONO DE MATERIAL EN PLENA PLAZA MAYOR

 


Probablemente este uno de los espectáculos más curiosos que se pueden contemplar en una ciudad cualquiera, pero aquí, en esta Cuenca de las maravillas, ha sucedido, está sucediendo. Hace ya varios meses, más o menos al final del verano pasado, echó el cierre uno de los locales más emblemáticos y atractivos de la Plaza Mayor, Las Tortugas, que empezó siendo un bar de copas en tiempos muy antiguos, cuando lo gestionaba Sinesio Barquí, y luego se fue reconduciendo hacia un espacio más gastronómico, con tapas excelentes e incluso buenos platos de comida, hasta que quien lo gestionaba entonces, Pedro, decidió buscar otro horizonte y abrió la Bodeguita Capuz, en la calle Alonso de Ojeda. Desde entonces, lo sucesivos responsables de Las Tortugas han ido de acá para allá, como veleta al viento, sin encontrar una clara definición y, lo que es peor, hoy abro, mañana y pasado cierro, esta hora me viene bien, esta otra no me gusta, con lo que no han podido conseguir una fidelización de los usuarios y, en consecuencia, tampoco han podido dar seguridad al funcionamiento del local, hasta que se ha producido lo inevitable, el cierre del establecimiento, que hace semanas dejó de funcionar. Pero ello se ha producido con una consecuencia muy curiosa, la que aquí se comenta como algo insólito: en la Plaza Mayor quedaron abandonadas las sillas y las sombrillas de la terraza y ahí están, tranquilamente expuestas a que cualquier se las pueda llevar si le viene bien. Cosa que hasta ahora no ha ocurrido y eso también es sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de amigos de lo ajeno que circula por ahí.

viernes, 6 de febrero de 2026

EL TREN Y EL FUTURO

 


Hay algo bien sabido por todos los que habitamos en este país, nación, estado o lo que sea, llamado España: las cosas se ven siempre de forma distinta en Cataluña y El País Vasco, que en el resto del territorio. Aunque aparentemente somos todos iguales y sufrimos los mismos avatares, las reacciones, las tomas de conciencia, no son las mismas. No sigo con el alegato, para ir derecho al grano. Hoy ha habido una gran manifestación en Barcelona en protesta por lo que allí viene sucediendo con el tren de cercanías, el famoso Rosalies que ya conocemos todos bien. Al frente de la manifestación, una gran pancarta dice algo claro y sencillo: “Sin trenes no hay futuro”. Eso, que en Cataluña lo tienen bien asumido, y por eso lo dicen y lo proclaman, no es una verdad tan evidente. Hay otro sitio, llamado Cuenca, en el que de una manera alevosa nos quitaron el tren que unía pueblos perdidos en la Alcarria y en la Sierra, a los que desconectaron de comunicarse con su capital. Si aplicamos a este caso lo que dice la pancarta Barcelona, estas comarcas, sin tren, no tienen futuro. Pero he empezado diciendo que esos lugares las cosas se ven de manera distinta a como las asumimos en el resto.

Por cierto, aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid, grupos independistas sacaron otras proclamas, reivindicando la independencia de Cataluña y dando por hecho que ese acto, si llegara a producirse alguna vez, solucionaría el problema del tren en el acto, sin mayores dilaciones. Como si fuera suficiente que en vez de un Puente hubiera un Pont y ya lo tenemos todo resuelto. Peste de demagogos. Y encima puede haber alguien que se lo crea.