Según
datos oficiales, disminuye el número de pisos turísticos en la ciudad de
Cuenca. Desde los 715 que estaban localizados en el año 2024, se ha descendido
a los 583 contabilizados a primeros de este año, tras seguir en los anteriores
una progresiva línea descendente, según las cuentas que hace el Instituto
Nacional de Estadística, que sin duda tiene medios adecuados para realizar este
tipo de mediciones y ello a pesar de la percepción general, a pie de calle, de
que tal cosa no está sucediendo. Basta con ver la cantidad de aparatillos
abre-puertas que hay en gran número de viviendas del casco antiguo así como el
desfile incesante de turistas con sus maletitas a cuestas, imágenes cotidianas
que hace pensar en que el fenómeno sigue existiendo con fuerza. El problema de
los pisos turísticos se conoce de sobra: es un mecanismo económico con el que
los propietarios de estos locales obtienen sustanciosas y cómodas ganancias
produciendo el efecto secundario de sacar del mercado pisos que podrían ser
alquilados en forma normal a ciudadanos residentes, cuyo número va disminuyendo
en la parte antigua de Cuenca que en muchas horas del día ofrece una deprimente
imagen de despoblación casi total. En fin, datos y cifras aparte, los pisos
turísticos siguen existiendo y no todos ellos están registrados legalmente,
como también es fácil observar por la cantidad de portales que no presentan
ninguna indicación que permita identificarlos. Veremos en qué queda todo este
asunto.
