sábado, 27 de junio de 2026

OTROS QUE SE VAN

 


La verdad es que, bien pensado, no se entiende por qué un comercio sólidamente asentado en su lugar de origen, Salamanca, con algunas ramificaciones en provincias inmediatas, se lanzó a la aventura expansiva de abrir sucursales en otros lugares muy alejados de su feudo, como Cuenca, sin valorar debidamente el hecho de que aquí había ya otras firmas de la misma especialidad, y con una clientela fija, porque en esto de la perfumería, cada cual tiene sus preferencias y suele mantenerse fiel a ellas. De manera que en aplicación del ambicioso objetivo de expandir el negocio, Perfumerías Avenida llegó a Cuenca para sustituir a otra firma similar que había cerrado sus puertas, en un extremo de Carretería, junto a la Plaza de la Constitución y ahí ha estado unos pocos años hasta ahora, en que anuncia su cierre y el despido de la pequeña plantilla (cuatro trabajadoras) que atendían la actividad comercial y que, como suele ocurrir en estos casos, pone el grito en el cielo reclamando protección para sus derechos, que son los mismos que antes (y también después) han tenido y tendrán todos los trabajadores afectados por el duro funcionamiento del mercado, que es el que condena a Perfumerías Avenida al cierre, en Cuenca y en otras partes, dejando, en nuestro caso, vacío un local de importantes dimensiones, a la espera de ver si alguien decide ocuparlo. Todos los cierres comerciales son lamentables y este también, pero así son las cosas del mercado y por más que uno grite o se lamente no se va solucionar.

En su página web, la empresa presume de ser una cadena con más de 200 tiendas, repartidas en 90 localidades españolas. La firma pertenece al Grupo Recio, una empresa familia con sede central en Salamanca, fundada a comienzos del siglo XX y dedicada al sector de la belleza y el cuidado personal en España. Como detalle curioso, la firma patrocina un equipo de baloncesto, que combina el más alto nivel profesional con una cantera participativa de más de 300 niñas que se educan en los valores del deporte.

miércoles, 24 de junio de 2026

DOS IMÁGENES SUPERPUESTAS

 


Suele ocurrir con relativa frecuencia, especialmente en Cuenca, pero también en otros lugares, porque en este tipo de cosas no tiene nadie la exclusiva. Lo podemos observar en establecimientos que cambian de dueño o de funcionalidad, con el aporte de una nueva identificación, sin haber tenido tiempo de eliminar la anterior, de manera que uno no sabe muy bien si va a tomar café en un bar o a entrar en una lavandería. Es algo parecido a lo que ocurre con esta imagen, perfectamente visible en una calle del centro de Cuenca, en una esquina del parque de San Julián, que un buen día fue señalizada para aparcamiento de motos y a esa finalidad estuvo dedicada algún tiempo, hasta que el desordenado desarrollo del lamentable sistema de autobuses urbanos con que nos ha castigado el destino trajo a la ciudad unos vehículos de mamotrético tamaño que a duras penas pueden caminar con desahogo por buena parte del callejero, encontrando dificultades insalvables como la de esa esquina en la que los vehículos no podían girar. De manera que la solución fue la que vemos: eliminar el aparcamiento de motos, mediante la implantación de bolardos, pero sin suprimir las rayas, de manera que ahí lo tenemos, conviviendo las dos señales contradictorias. Cierto que no hay confusión posible, pero no deja de ser una imagen algo chocante. Muy propia de Cuenca.

 

viernes, 19 de junio de 2026

¿SE PUEDE O NO SE PUEDE?

 


Esta imagen corresponde a la calle Corralejo, una pequeña vía urbana que comunica la Plaza de los Carros con la calle de los Tintes. Teóricamente por ella se puede circular y así lo autorizan tanto las señales que hay pintadas en el suelo como el disco situado al final y que ordena de manera tajante la necesidad de girar a la derecha. Atendiendo a una explicación tan somera y sencilla, se puede circular por ese reducido asfalto. Pero a la entrada hay otra señal bien visible y de contenido absolutamente riguroso, esa señal en forma de círculo rojo que ordena otra cosa totalmente contraria a la anterior: prohibido circular. Y uno, de entendederas simples se pregunta qué se puede hacer en este caso: ¿entrar o entrar? ¿meter el coche por ahí o no hacerlo? Si hubiera cerca un guardia municipal se le podría plantear la pregunta, a ver cuál podría ser la respuesta. Pero como no lo hay ni se le espera, nos quedamos con la duda metafísica.

martes, 2 de junio de 2026

FIN A UNOS ARTILUGIOS PERFECTAMENTE INÚTILES

 


No parece que nadie haya lamentado (a lo mejor, ni siquiera se han dado cuenta) la desaparición en las calles de la ciudad de Cuenca de unos inútiles postes teóricamente encargados de regular el aparcamiento de los vehículos de carga y descarga y es que el Ayuntamiento de Cuenca ha tomado la decisión de eliminar estos curiosos e inútiles armatostes, instalados hace catorce años y que nunca llegaron a entrar en servicio, aunque ni siquiera en el propio consistorio tienen la seguridad de si realmente llegaron a funcionar en algún momento. Se trata de 35 postes de color gris que deberían haber sido usados por los vehículos de carga y descarga, abonando la tasa correspondiente y quedando obligados a ocupar el espacio durante un tiempo determinado, como ocurre en el sistema regulado de la ORA, pero en realidad los presuntos usuarios se negaron desde el primer momento a utilizar tal sistema y el Ayuntamiento, lejos de obligar a hacerlo, renunció a esa competencia y asumió que tales parquímetros no servían para nada. Mientras, como vemos que ocurre constantemente en todos los rincones de la ciudad, los vehículos de carga y descarga ocupan los espacios reservados para ellos y también los demás, sin control y sin tiempo, como si fueran los dueños de las calles. Y a lo mejor lo son.

lunes, 1 de junio de 2026

EL DILEMA DE LOS PISOS TURÍSTICOS

 


Según datos oficiales, disminuye el número de pisos turísticos en la ciudad de Cuenca. Desde los 715 que estaban localizados en el año 2024, se ha descendido a los 583 contabilizados a primeros de este año, tras seguir en los anteriores una progresiva línea descendente, según las cuentas que hace el Instituto Nacional de Estadística, que sin duda tiene medios adecuados para realizar este tipo de mediciones y ello a pesar de la percepción general, a pie de calle, de que tal cosa no está sucediendo. Basta con ver la cantidad de aparatillos abre-puertas que hay en gran número de viviendas del casco antiguo así como el desfile incesante de turistas con sus maletitas a cuestas, imágenes cotidianas que hace pensar en que el fenómeno sigue existiendo con fuerza. El problema de los pisos turísticos se conoce de sobra: es un mecanismo económico con el que los propietarios de estos locales obtienen sustanciosas y cómodas ganancias produciendo el efecto secundario de sacar del mercado pisos que podrían ser alquilados en forma normal a ciudadanos residentes, cuyo número va disminuyendo en la parte antigua de Cuenca que en muchas horas del día ofrece una deprimente imagen de despoblación casi total. En fin, datos y cifras aparte, los pisos turísticos siguen existiendo y no todos ellos están registrados legalmente, como también es fácil observar por la cantidad de portales que no presentan ninguna indicación que permita identificarlos. Veremos en qué queda todo este asunto.